Chascomús
Chascomús, donde la amistad es una palabra Real
En la ciudad bonaerense de Chascomús, un dÃa se decidió disparar hacia distancias impensadas un homenaje al vÃnculo más auténtico que un hombre puede elegir en su vida.
07-07-2009 05:21
Con el establecimiento del “DÃa de la Amistadâ€, el 20 de octubre de 1946, esa ciudad verÃa a sus hombres instaurar un reino... sÃ, un reino, con todas sus autoridades y rimbombantes protocolos, en pos de levantar una copa (o varias) para recordar una y otra vez qué nos une. La historiadora local Alicia Lahourcade afirma que “El Reino de la Amistad†se trató de “una humorada, una creación teatral colectivaâ€, para lo que habÃa que darle un apropiado estatus, a esta suerte de “cofradÃa del buen vivirâ€.
El primer monarca se llamó Manuel I°, Rey de Copas, coronado el 19 de octubre de 1947, y con el anticipo de cuál serÃa el modo de amenizar las tertulias. La ceremonia fue monumental, a su paso, el pueblo vivaba con sonrisas lo que en la intimidad consideraba un obligado rito pagano. En medio de gaiteros y clarinetistas, se armó un sainete con ribetes extravagantes, al que la gente respondió con alegrÃa, en paso de romerÃa española.
La morada cortesana
La esquina de Soler y Buenos Aires se convirtió en el salón de convenciones. El Bar National (obligadamente francés) acomodaba en sus sillas a los cortesanos que copa tras copa, pensaron decretos, obras, una marcha y hasta una constitución de 22 artÃculos.
Las paredes de El National congregaban diariamente a decenas de ministros, entre ellos el de Protección a la Infancia, don Juan Canale, y el estratégico ministro de No Guerra, don Mariano Peleo. Pero, quienes siguieron la historia del Reino de la Amistad acuerdan en que dos de ellos fueron esenciales a la hora dar vida al movimiento: el duque del Salado, Angel “Angelito†Cannatelli, y el duque del Samborombom, Juan José “Bebe†Wallace, canciller y primer ministro, respectivamente. Con imaginación y buen humor se convirtieron en el combustible del reino, sin menoscabar la tarea de Edgardo Tieri, impresor oficial, quien escribÃa las bonitas páginas de “El Heraldoâ€. Allà se describió puntillosamente la asunción del Rey, las hurras populares y hasta el desmayo del ministro Edelmiro Onnainty, quien resultó vencido por la emoción.
“En el reino estaba prohÃbido tomar lecheâ€, enfatiza Lahourcade, como parte de sus condiciones fundacionales. El dato está confirmado por un invalorable testigo, Oscar Vanzato, mozo de El National, quien confiesa que una noche se llegaron a preparar tres tachos de leche con una mezcla de distintos aperitivos. “Al rato cantaban todosâ€, confiesa adornado por una amplia sonrisa.
La expansión de una idea
Si hay algo que caracteriza al soberano, además de su corona, es un castillo. Fue entonces que la corte en pleno decidió consumar el plan. El dinero original salió de los bolsillos del Marqués de Pintoresco, Fernando Cores, con el cual se compraron dos lotes de una quinta ubicada en el paraje El Tropezón.
El Castillo Real
CorrÃa 1947 cuando se levantó el primer murallón custodiado artÃsticamente con dos almenas en sus extremos. Finalmente, se terminó la casa real con un salón de recepción de 170 metros de superficie cubierta, y un cómodo despacho en planta alta con sus correspondientes baños (mejor dicho, toilettes).
La inauguración oficial fue el 14 de abril de 1951 con el “Baile de los Embajadores†y una entrada de 8 pesos para los caballeros y de 2 para las damas.
Sin embargo, la vocación real seguÃa creciendo y en 1950 se concluyó una plaza de toros... sÃ, de toros, con gradas de madera... El “coliseo real†tuvo tres corridas, la inaugural fue el 8 de enero con cuatro toreros traÃdos de Colombia y Perú, ante bravos animales “importados†del monte correntino. Esa competencia, propia del realismo mágico, tenÃa como obligación preservar la vida de los toros, que en verdad distaban mucho de los irritados ejemplares que se suelen conocer en España y México.
Una de las toreadas
Entre finales y principios
La historiadora Alicia Lahourcade considera que en el carácter loco y humorÃstico de “El Reino de la Amistad†estaba acuñado su propio final. A la inesperada muerte de Canatelli, se le sumó la imposibilidad de institucionalizar, y por ende continuar, las disparatadas actividades de la Corte Real.
De todos modos, el viento a veces se lleva palabras que vuelven en forma de ideas. Es por ello que otra gente busca reinventar el mito. Asà nace una nueva dinastÃa, que desde noviembre de 2005 decidió reeditar la cofradÃa del buen vivir, en base a la mÃstica abonada en el también chascomusense “Chiqui Barâ€, que funcionara durante tres años, a partir de 1964.
Ellos serán los responsables de preservar hacia futuro la corona del nuevo rey, Julio I°, y un enconmendable norte puesto en la restauración del viejo castillo, derruido parcialmente por el tiempo y el abandono. Ese que aún conserva un oxidado cartel con un manifiesto liminar que exhorta a las nuevas generaciones: “estas puertas se defiendan, que no ha de entrar, vive Dios por ellas, quien no estuviere más loco, que lo estoy yoâ€.
Se coronó al nuevo Rey de la Amistad en Chascomús
Con la participación de más de 3.000 personas, principalmente adultos y ancianos, se realizó la coronación de Julio Iº, el nuevo monarca del Reino de la Amistad en Chascomús.
Subidos al escenario, donde el decorado exhibÃa un sÃmil del castillo, el prÃncipe heredero y sus ministros recibieron las hurras de una comunidad que vio a sus amigos y vecinos vestidos con los trajes, galeras y pelucas de ocasión. Al cabo, al linaje también hay que aparentarlo...
Las actividades propiamente dichas se iniciaron cerca de las 18.00 con el desfile de carruajes, que comenzó en las proximidades de la laguna hasta desembocar en el escenario ubicado la calle Libres del Sur y Soler, a escasos metros del Bar National y el Chiqui Bar (sitios claves en esta historia). La musicalización estuvo a cargo de la Banda Municipal de la ciudad, ubicada al pie del escenario. Vale destacar que el desfile contó con la colaboración de la Asociación Amigos del Carruaje y del Caballo, que prestó sus reliquias para que los vecinos vieran transitar a la nueva corte real.
El nuevo rey, Julio I°
Entre aplausos y vÃtores llegaron los ministros con sus rostros iluminados por la emoción. De este modo, pasaron las carretas como en una cinta de montaje que el tiempo transportó hasta el presente.
Posteriormente, una locutora presentó a cada ministro de la nueva corte. Entonces, fue el momento de la coronación y la posterior toma de juramento por parte del Rey a sus ministros, que recibieron un temerario e inocente reclamo plebeyo: “¡hagan lo que corresponde!â€
La celebración prosiguió en el Club de Pelotas que hizo las veces de salón protocolar: allà se realizó una masiva “cena realâ€, donde estuvieron presentes las autoridades locales.
Juan Carlos Ferrante, uno de los salientes ministros y organizador de la nueva coronación (ideada en medio del recuerdo del también mÃtico “Chiqui Barâ€, que existió entre 1964 y 1967) alcanzó a decir: “En una conmemoración del Bar Chiqui surgió la idea de vincularnos con aquella epopeya, con esa locura increÃble del primitivo Reino de la Amistad. Hoy, el objetivo fundamental es que la comunidad tome conciencia de que eso es patrimonio cultural de toda la ciudad. Por eso, la idea a futuro es poder restaurar el castillo, el monumento a la amistad que tenemos en Chascomúsâ€.
Ferrante habla de la antigua casa real: el Castillo del Reino de la Amistad, inaugurado en 1951 en el paraje El Tropezón, cercano a la voluptuosa laguna. Lamentablemente, su exquisita estructura conoció el avance del deterioro y en poco menos de diez años este obstinado testimonio de aquellos tiempos quedó a merced de la destrucción. AsÃ, el pasado colocó en manos del pueblo esta reinvención poética, este capricho circular de la historia que reclama futuro. “Pensamos que el castillo quede para la ciudad, para eventos, encuentros y exposiciones que se realicen en favor del bien público. Pero necesitamos que participen todos, incluso que los pibes se prendan para ser los soldados del Reyâ€, agregó don Nicolás Rubén Della Barrera, “Marqués de Zárateâ€, además de “Ministro y Almirante†del reino.
Esas palabras resumen el sentimiento que abarca toda la ciudad: la necesidad de un compromiso que incluso supere el merecido clima festivo de la ceremonia y asà continuar fomentando esa osada empresa. En tanto, en Libres del Sur y Soler la música anunciaba el calor proveniente del súbito renacer del dÃa atravesado por 8las hurras intermitentes, la incredulidad de los jóvenes y los silencios que la comunidad se guardó para la ocasión. La hora señalada habÃa llegado a su fin. Larga vida al noble espÃritu de Chascomús...
Fuente: ClarÃn / Argentina Pueblo a Pueblo
+ INFO: www.elreinodelaamistad.com.ar